viernes, 26 de junio de 2009

El gran tesoro que dejo en Salamanca

Estreno un día como hoy este blog porque para mí se termina ahora un ciclo y comienzo una nueva vida. Dejo a un lado los cuatro años de universidad para enfrentarme a una nueva etapa en la que echaré de menos a mucha gente que afortunadamente he conocido en Salamanca.


Se me vienen a la cabeza los nombres de muchas personas que han formado parte de mi vida universitaria, pero sin duda me quedo con uno. Uno que, además, tiene variantes: Chun, Chungui, Chunga... María.




De la 221 a la 218, de la 218 a la 318 y de la 318 a Casa Paca. Desde un "¿Te llamas Estrella? ¡Como Estrella Morente!" hasta un "No me quiero despedir de ti...". Hemos compartido cuarto, piso, facultad, canciones, experiencias y sentimientos. Me cautivaste en novatadas con tu dulzura y lo terminaste haciendo este año con tu cariño, tu amistad y tu fidelidad.






Echo la vista atrás y se me hace inevitable acordarme del Carmen, del "que te den" que tantas veces bailaste, de cuando nos encontramos en las Conchas (que yo volvía de San Alberto), del mini baño de las habitaciones del Fray, de la polilla muerta en el alfeizar de la ventana y de los globos en tu cama de la 221, de sesucinya cintamu y Hero Ha con su "Paul Makataní", de la novia cadáver, de los cabeceros de cama puestos a modo de mesa, de las palomas (que ahora que lo pienso, ¡jamás nos han abandonado!), del mandala, del jaramago, del 100% Mexicano, de la plaza mayor, de Alejandro Filio y Alejandro Fernández, de nuestra musa Beyoncé y su Single Ladies, de nuestras fiestas en casa, de mis "¡holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!", de mis guantes para hacer huevos fritos, de Cuatro y sus maravillosos programas, del hueco de Homer en el sofá que desde el principio me agencié, de los pintauñas rojos, rosas y azules, de Chihui y Huichi...
¿Te das cuenta de todo lo que hemos vivido juntas?


Todo el tiempo que he pasado contigo ha sido genial: nunca me has fallado y siempre me has escuchado. Puedo afirmar que eres maravillosa como amiga, como hija y como persona, y quien no quiera tenerte a su lado se equivoca. Desde luego, nadie puede decirnos que 3 años son pocos para forjar una amistad porque para mí eres una de las personas más importantes de toda mi vida.

Sé que haremos lo posible por volver a vernos, pero como no sabemos cuándo llegará ese día, quiero decirte ahora que te deseo toda la suerte del mundo para tu futuro, que espero que seas muy feliz, que cuides mucho a tus padres y que te cuiden ellos a ti y que te quiero muchísimo.

2 comentarios:

  1. ¿Sabes? Lo leeré un millón de veces, y lloraré un millón de veces...No sólo por el texto, sino, porque cuando lo lea de ahora en adelante, ya no estarás en el sillón de al lado, con tu hueco de Homer, con tu portátil (y sus pitiditos raros) en tus rodillas, con tus calzonas de rayas en verano, o tu manta verde en invierno; con tu bonita sonrisa cuando me dices : Chunguiiiiiiiiiii! y por supuesto con esos ojos (ojazos) que con sólo mirarme ya sé lo que pasa...
    Porque eso es lo que hemos conseguido durante estos años, que no haga falta que hablemos para saber lo que queremos necesitamos, ansiamos... a veces los ¿qué te pasa? eran por pura convención, porque en el fondo sabíamos qué nos pasaba. Tú bien lo dices, hemos llorado, reído, bailado, gritado, susurrado (que si no venía Edu), hemos visto vídeos, pelis, fotos, hemos escuchado la música de una y de otra, hemos comido, bebido...Y lo más importante: hemso compartido, porque podía enumerar una lista infinita de cosas que hemos hecho SIEMPRE JUNTAS.
    Este momento tenía que llegar, ha llegado más temprano que tarde, pero así es la vida, y le doy gracias (a la vida, como la canción) que me ha dado la oportunidad de conocerte. Y por encima de todo, te doy gracias a ti porque siempre has estado ahí, me has entendido (que no es fácil) y me has aguantado con todo y mis frikadas (que tampoco es fácil). Eres una gran mujer y llegarás lejos, de momento a Londres, dónde nos veremos seguro. Pero hasta entonces, te echaré mucho de menos, pero sin nostalgia, porque la nostalgia es extrañar algo que no se tuvo o se disfrutó, y yo te he tenido ahí siempre.
    Te quiero mucho.

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  2. Ya te has ido, y aquí has dejado un gran hueco (y no precisamente el de Homer...) Cuando nos hemos despedido no he sido capaz de decirte ni media palabra...Si decía algo iba a llorar mucho más...Pero creo que no hacen falta palabras para que sepas lo que siento y lo que me has supuesto en la vida, porque como dije en el anterior comentario, sólo con mirarnos nos entendemos.
    Gracias, de nuevo, te quiero mucho y se me hace imposible que la tele esté puesta y no haya una vocecita angelical que cante los anuncios...Me va a costar acostumbrarme.
    Te echo de menos, pásalo bien, disfruta de tu familia (que es maravillosa) y nos vemos pronto, de verdad!
    Un besototote modernaconsumadamía

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